Caso Ueno Bank: incautan nueve autos, un yate y dos aviones a Miguel Vázquez
La Fiscalía allanó al menos 13 empresas del grupo, imputó a 27 personas y logró un embargo preventivo de hasta US$ 70 millones y 1,6 billones de guaraníes tras la intervención del banco.

La Fiscalía incautó nueve vehículos de alta gama, un yate y dos aviones vinculados a Miguel Vázquez, fundador y principal accionista de Ueno Bank, la entidad intervenida esta semana por el Banco Central del Paraguay (BCP). Los autos, valorados en unos US$ 1,4 millones, fueron retirados con grúas de la residencia de Vázquez en el barrio Mbocayaty, de Asunción.
Entre los vehículos figuran un Mercedes-Benz Brabus 500 G blindado, avaluado en cerca de US$ 550.000, un Bentley Continental GT, un Porsche 911 GT3, un Mercedes-Benz Clase G, un Mercedes-AMG GT 63, un Lexus LX y un BMW de la serie M, además de dos Toyota. Ninguno tenía chapa.
El yate Zeus, de la fabricante italiana Azimut Yachts, fue incautado en un condominio de San Juan del Paraná, en el departamento de Itapúa. En un hangar del aeropuerto Silvio Pettirossi, los fiscales se llevaron dos aeronaves: un Beechcraft King Air 300, de 1984, registrado a nombre de Ueno Bank, y un Beechcraft B55, de 1979, a nombre del Grupo Vázquez.
Los procedimientos incluyeron la apertura de una bóveda en las instalaciones del Grupo Vázquez, de donde se retiraron documentos, y allanamientos simultáneos en al menos 13 empresas del conglomerado. Entre ellas está la firma tecnológica ITTI, que mantiene una estrecha relación operativa con el banco y donde se requisaron computadoras, discos duros, teléfonos celulares y carpetas con documentación.
Vázquez guarda prisión preventiva en el Centro Nacional de Prevenidos, el ex Tacumbú, por orden del juez Rodrigo Estigarribia. Otros tres directivos fueron enviados a la penitenciaría de Emboscada y dos imputadas cumplen arresto domiciliario con tobillera electrónica. La Fiscalía imputó en total a 27 personas por conducta indebida en situaciones de crisis, lesión de confianza, tentativa de estafa y violación de la obligación de llevar libros de comercio. Además, un juez civil dispuso un embargo preventivo de hasta US$ 70 millones y 1,6 billones de guaraníes sobre las empresas controladoras y los directivos.
La causa se abrió después de que el BCP interviniera la entidad al constatar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido, a raíz de ajustes en sus estados financieros. A septiembre, el banco registraba depósitos por US$ 2.836 millones, según datos de la Superintendencia de Bancos. Cuatro días antes de la intervención, Ueno había anunciado un plan de capitalización por US$ 100 millones y aseguraba que operaba con normalidad. En octubre, Fitch Ratings mantuvo su calificación en «BB», pero pasó la perspectiva de estable a negativa por presiones sobre su base de capital y la rápida expansión de su balance tras absorber Visión Banco.
El caso también tuvo efecto en el regulador: el presidente del BCP, Carlos Carvallo, anunció su renuncia, aunque seguirá en el cargo para supervisar la intervención. Desde el Banco Central sostienen que se trata de un caso puntual y que no refleja una crisis del sistema financiero paraguayo.